Cuando cada área corre su propia carrera, nadie llega a la meta

    En muchas organizaciones con las que trabajamos aparecen estos tipos de desafíos en la alineación estratégica:

    • Marketing busca posicionar, mientras Finanzas cuida el margen y ve inversión como gasto.
    • Ventas quiere abrir más zonas, mientras Operaciones prioriza la calidad antes que el volumen.

    Y así podriamos seguir…

    Lo mismo pasa en lo individual, cuando cada uno se pierde en su propio proyecto.

    ¿Te suena conocido?

    Por un lado, todos deseamos ser parte de algo grande, algo que nos trascienda. Pero en la práctica, muchos se enfocan en los objetivos del área… y se olvidan de su contribución al ‘todo’.

    Michael Jordan lo dijo así: «Un buen jugador gana partidos, pero son los equipos los que ganan campeonatos.»

    Entonces, ¿qué hacemos?

    La definición estratégica tiene que ser soñando en grande. Verne Harnish nos invita a pensar un BHAG: un objetivo a 20-30 años que inspire y dé sentido.

    ¿Suena inverosímil? Marcos, en el brindis de fin de año de Mercado Libre en 1999, dijo que iban a ser la empresa más grande de Latinoamérica. Lo lograron.

    Aun siendo un área dentro de una organización, se puede soñar en grande y dejar un legado antes de seguir la carrera personal. No te limites.

    Cuando nos permitimos soñar en grande, hay lugar para que cada uno cumpla sus sueños y se trascienda en lo personal sin limitar al otro. Ese sentido propio es lo que nos hace mejores para el equipo.

    Y después, toca volver a lo concreto: un plan de ejecución ordenado, al ritmo del equipo, que ate los proyectos individuales y de cada área a esa dirección mayor.

    Espero te inspire.